China fue uno de los primeros países en domesticar a los perros con el objeto de tenerlos como animales de compañía, la carne de perro fue una fuente de alimento humano en china al menos durante la época de Confucio, y posiblemente después. Los antiguos escritos realizados durante la Dinastía Zhou se refieren habitualmente a las ‘tres bestias’ (que eran criados para servir como alimentos), incluyendo el cerdo, la cabra y el perro. El filósofo chino Mencio recomendaba la carne de perro como una de las más deliciosas de todas las carnes. En la historia pasada de China, durante las épocas de hambruna se sacrificaron los perros debido a que eran una fuente fácil de proteínas en caso de peligro. En la actualidad se percibe como una medicina debido a que incrementa la energía positiva en el cuerpo (el ‘yang‘), y beneficia la regulación de la circulación sanguínea. A causa de esta creencia, la gente se alimenta de carne de perro en invierno para mantenerse caliente.1 Una costumbre muy arraigada hoy en día es el cruce entre razas locales de perro chino y el St. Bernardo, debido a que produce una camada abundante y crece muy rápido.2 Los animales son sacrificados a los 6 y 12 meses de edad cuando llegan a un tamaño y ternura óptimos.
El chino medio no consume generalmente la carne del perro pues es relativamente costosa comparada a otras opciones de carne y por lo tanto es generalmente más accesible al chino adinerado. Hay también cada vez más una opinión occidentalizada acerca de los perros como animales domésticos. No obstante las áreas de consumo más importantes de carne del perro en China están en noreste, el sur y al sudoeste3 Peixian en el norte de Jiangsu es un lugar bien sabido en China para la producción de un guisado de perro condimentado con tortuga. El plato se dice haberse inventado por Fan Ceng siendo el alimento favorito de Liu Bang, fundador de la dinastía de Han. 300.000 perros se matan en el condado cada año, la mayoría de la carne procesada se dedica a la exportación a través de China y Corea.
Sin embargo, este consumo también se ha criticado severamente por muchas personas en el mundo, entre ellas grupos de protección animal, debido a que, a veces, se le inflinge una muerte con mucho dolor a propósito a los animales para según, las ideas asiáticas, darles más sabor, existen incluso videos con prueba de ello.
En Hong Kong, una ordenanza local durante los años 1950s que prohíbe el sacrificio de cualquier perro o gato con el objeto de ser empleado como alimento, bajo pena de arresto o multa.4 5
Durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Departamento de Turismo de esa ciudad, prohibió la inclusión de la carne de perro en los menús de los restaurantes que servirían a los visitantes extranjeros.

Un paseo por la mañana entre los puestos del mercado deTaegu en China (o de Moran a las afueras de Seúl) puede resultarnos escalofriante. Encontraremos a perros y otros animales hacinados en jaulas donde puedes estar varios días a temperaturas casi de congelación sin agua ni comida ni cobijo, al lado de los cadáveres de quienes hasta hacía poco tiempo eran sus compañeros de cautiverio. En el mercado no hay escrúpulos, los matan delante de las miradas de los demás. Los perros no pueden hacer otra cosa que aullar, ladrar y desesperarse. Se puede ver el miedo en sus ojos. Saben que serán los próximos.

Los dueños de los puestos se encargan ellos mismos de matar al perro que elijas. Por unos cuantos yenes puedes llevarte un trozo de carne de perro listo para cocinar. Antes de matarles, y a modo de aderezzo para la carne, les torturan durante varios minutos para que, presas del pánico y del dolor, segreguen adrenalina y otras hormonas que harán que después su carne sepa más fuerte. En China y Korea del Sur existe la creencia de que esto proporciona vigor a quien la consume, por lo que se tortura a los perros para hacerles sufrir especialmente con el fin de que su carne adquiera dicho sabor. A algunos les queman vivos con un soplete tras colgarles de un alambre. Otros son electrocutados, estrangulados, apaleados hasta su muerte o cualquier combinación de estas prácticas. En algunos mataderos les golpean en la cabeza con una barra de hierro y les clavan un cuchillo en la garganta para que se desangren. Cerca de tres millones de perros cada año pasan por todo esto.
El treinta por ciento son raptados de las familias con quienes vivían, muchos son perros abandonados capturados por carniceros y vendidos en mercados al aire libre. A pesar de que la Ley de Protección Animal de 1991 considera que los perros son animales domésticos o compañía, la realidad es que las autoridades siguen mirando para otro lado respecto al consumo de carne de perro afirmando que es algo del pasado. Aunque la mayoría de coreanos no consumen carne de perro, las cifras nos dicen que al menos 6.484 tiendas repartidas por todo el país participan en este comercio sangriento donde se venden 25 toneladas de carne al día y 8.428 toneladas al año. Otras 93.600 toneladas de carne de perro es utilizada cada año para producir “tónicos medicinales”.
Investigaciones con cámara oculta han mostrado camiones cargados con hasta 2.000 perros llegar al mercado de animales de Hua Nam en Guanzhou. El mercado de carne de perro ha crecido en varias zonas de China donde se han creado diversas granjas (como la de KangXi con capacidad para varios miles de perros al año) donde crían perros grandes y dóciles como los San Bernardo o el Gran Danés que engordan y se reproducen rápidamente. Todos ellos serán matados entre los cuatro y doce meses de edad en mataderos como el de Chanping o en la calle.
Debido a la presión por parte de los defensores de los animales de occidente principalmente, hoy día resulta difícil conseguir imágenes de este tipo de explotación animal y los comerciantes evitan ser fotografiados en sus tareas.
La carne de perro es consumida en China, la India -estados de Mizoram y Nagaland-, en Indonesia, Nigeria, Vietnam, Taiwan (donde a pesar de estar prohibido figura hasta en las guías de viaje), Tonga, en los cantones rurales Appenzell y St. Gallen de Suiza, Korea del Sur donde suele ser considerado un plato con propiedades medicinales y Filipinas donde a pesar de estar prohibido, se matan cada día a una media de 1.370 perros para consumo humano (unos 500.000 al año).


































